El Peeling Químico, al eliminar mediante abrasión varias capas superficiales de la piel, elimina las imperfecciones e impurezas. Por ello, se utiliza para la eliminación o mitigación de manchas, arrugas finas, secuelas de acné o marcas de foto-envejecimiento leve, en la cara y escote.
Dichas capas se regeneran y dan lugar a una piel limpia, uniforme y luminosa.
El tratamiento consiste, primeramente, en hacer una limpieza en profundidad de las zonas a tratar. Posteriormente, se aplica una sustancia química debidamente controlada por nuestros Médicos.
Aplicamos tres tipos de peeling: superficial, que puede hacerse cada 15 días; medio, cada 3 meses o profundo, anualmente.
Este tratamiento no requiere anestesia previa y aunque puede hacerse en cualquier época del año, es preferible evitar los meses de verano.
Los resultados definitivos, un rostro más rejuvenecido y limpio, libre de imperfecciones, se consiguen después de 3-4 días.
El paciente presenta un leve enrojecimiento y descamación que va desapareciendo a lo largo del tiempo.
Es imprescindible aplicar protección solar en la zona tratada.
La duración de estos tratamientos suele ser de 45 minutos.